¿No os ha
pasado alguna vez que después de mucho ver, estar y pasear por un lugar o
zona, un buen día "descubrís" algo que hasta entonces había pasado
desapercibido para vosotros?
Eso exactamente fue lo que me sucedió este pasado sábado cuando decidimos desintoxicarnos un
poquito de la ciudad y pasar el día en el campo.
Así
pusimos rumbo al pantano de Sau (un lugar que visitamos con relativa
frecuencia) para ver como iba la recuperación del nivel de agua tras la sequía
del pasado año y también con la excusa de pasarnos por un pueblo cercano donde
hacen un pan dulce que nos vuelve locos en casa.
En esta
ocasión en lugar de ir a ver el pantano a pie del mismo, decidimos
observarlo desde las alturas y así nos trasladamos al pequeño pueblo de
Tavertet para realizar una pequeña caminata que nos llevaría a unos acantilados
de más de 200 mts de altura sobre el nivel del mencionado pantano.
Las vistas
desde dichos acantilados son espectaculares por todo lo que uno puede
contemplar y el lugar, a pesar de que ya lo había visitado en otras ocasiones, nunca había reparado en que desde allí podía verse una de las montañas más icónicas de
todo el territorio catalán, el Pedraforca.
Para
aquellos que alguna vez han visto o estado en este macizo saben de su singular
forma con esa hendidura tan característica en el centro y que a lo lejos parece como si de un enorme tobogán se tratara.
El sábado
porteaba mi mochila con todo el equipo fotográfico y así gracias al teleobjetivo que tengo más el duplicador
que le adapté pude hacer la fotografía que aquí os dejo; había una pregunta que inmediatamente asaltó mi
mente mientras realizaba la fotografía ¿A qué distancia está el Pedraforca de
donde yo me encuentro? Pues gracias al medidor de distancias de Google Maps
enseguida lo supe, esta foto está realizada a una distancia de ¡¡62 km!!