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lunes, 20 de octubre de 2025

Un faro tras las dunas

Tiene la localidad francesa de Montpellier en sus proximidades, un conjunto de playas y lagunas naturales que componen un ecosistema ideal para gran cantidad de especies animales especialmente de aves acuáticas.

En lo referente a muchas de esas playas, existe una diversidad en la flora que se pretende preservar y regenerar entre pequeñas dunas de arena generadas por el viento y que están debidamente acotadas para que bañistas, excursionistas, etc, no accedan a las mismas.

Y en ese entorno descubrí también la existencia de un faro, el denominado de l'Espiguette. Se trata de una estructura de 27 metros de alto con una estructura cuadrada y cuya construcción data de 1869. Entre todas las perspectivas que barajé para “retratarlo”, esta fue de las que más me gustó y en la que el mismo aparece medio escondido tras las dunas; no fui el único al que le gustó dicha vista como puede comprobarse con la gaviota que se interpuso entre el faro y yo.





lunes, 25 de noviembre de 2024

La morada...

Hay lugares, igual que personas, que un día llegan a nuestra vida y que como si con una varita mágica nos tocaran, marcan nuestra existencia para siempre. Uno puede llegar a esa edad en la que se convierte en anciano, pero incluso entonces difícilmente nos olvidamos de ese primer amor por más que tuviéramos luego,  aquel despertó sentimientos y sensaciones nunca antes conocidas.


Así, como si de ese primer amor se tratara fue como me cautivó la costa de Normandía y un lugar más concretamente, Etretat. Allí he visto amaneceres de ensueño, me he dejado mecer por el sonido de los cantos rodados movidos por la ida y venida de las olas y por supuesto he disfrutado de atardeceres con los que dar casi por bueno todo lo vivido en una vida, si así tuviese que terminar uno su existencia.


Hoy comparto uno de esos atardeceres que más embriagaron mi vista y corazón, un lugar donde siento la libertad de esas gaviotas que juegan con el viento y tienen una privilegiada vista de acantilados, playas, etc;  siempre volveré a Normandía y por supuesto siempre volveré a Etretat.

 

Y además algún día.....





 

jueves, 19 de septiembre de 2024

Verde y Azul

Ambos y por ese orden son mis colores preferidos y hace relativamente poco tiempo caí en la cuenta de que esos dos colores son también los que reflejan mi infancia y la tierra que me vio nacer, Galicia.

Lo del verde es innato e inconsciente hasta el punto de la gran cantidad de prendas de vestir que tengo con esas tonalidades; por lo demás si hay un color que se asocia a la naturaleza de forma inequívoca ese es el verde y yo me considero un amante de la naturaleza.

Lo de mi otra inclinación, el azul, ya no tengo tan claro del porqué ese gusto  por el mismo. Podría ser el cielo pero no, yo creo que ese azul y sobre todo el llamado “azul marino” viene precisamente por mi asociación con las grandes masas de agua que nos rodean y sobre todo por la fascinación que siento hacia  acantilados, faros y otros elementos que tienen que ver indudablemente con el paisaje marítimo.

La imagen de hoy nos ofrece casi a partes iguales ambos colores,  se trata del Circo de Gavarnie con su espectacular cascada que cuenta con más de 400 metros de altura. Los campos de brilloso verde y ese cielo azul ponen color a un lugar ya de por sí es hermosísimo.





jueves, 6 de junio de 2024

Ojalá fuera el último día D

En una de sus acepciones, la RAE define el término "flechazo" como un amor repentino e inmediato, y yo diría que eso es lo que se produjo dentro de mí la primera vez que visité Normandía. Llevaba años soñando con admirar y pisar las playas, pueblos y acantilados de la región francesa, tanto por la belleza paisajística de los mismos como por las reminiscencias bélicas del famoso desembarco.


Hoy 6 de junio de 2.024 se cumplen 80 años del más famoso Día "D" y no puedo describir con palabras lo que sentí cuando pisé por primera vez la playa de Omaha, ni tampoco cuando me adentré en el cementerio americano de Colleville-sur-Mer  donde las más de diez mil cruces de otros tantos combatientes caídos, se suceden unas tras otras colocadas milimétricamente sobre un verde e inmaculado césped.


Siempre  he pensado que la concepción del mundo actual se la debemos en gran parte a todos aquellos que lucharon y perecieron en aquella batalla para de este modo, librarnos a todos, de alguien cuya cabeza estaba tan mal amueblada; quien sabe si la guerra no tomara el cariz que tomó tras el desembarco, en qué mundo viviríamos a día de hoy.

 

Aquí dejo a modo de homenaje, algunas de las imágenes que he tomado en playas y rincones de la costa normanda en mis diferentes visitas a esta preciosa región francesa.

 

P.D.

Y ahora os comentaré un pequeño secreto, algunos saben mi intención de escribir una novela, lo cierto es que ya tengo un pequeño borrador, los personajes y hasta la trama.

Pues,  ¿sabéis dónde estará ambientada dicha novela? En Normandía efectivamente.



Ger.

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jueves, 1 de junio de 2023

Un patio de recreo

Cada cual debe disfrutar de las cosas según su estilo de vida, sus gustos e incluso conociendo un poco los límites que cada uno de nosotros tenemos en algunos ámbitos. Habrá quien piense y crea que los límites los ponemos nosotros mismos, y es cierto pero no porque no seamos capaces de hacer cosas que otros sí, quizás (al menos en mi caso) me gusta un mínimo de prudencia y sentido común a la hora de llevar a cabo determinadas actividades.

La montaña es un buen ejemplo, siendo como soy un apasionado de la misma, hay determinadas facetas de la misma, primero que no me atraen y en segundo lugar que creo se debe poseer cierta experiencia  y conocimiento para enfrascarse en determinadas aventuras.

Lo mío es la fotografía y no, como en este caso, embarcarme en una jornada de nieve, caminata y una ascensión algo técnica a la cumbre del Montblanc que era a donde se dirigían este grupo de amantes de la montaña, como yo, pero de otro nivel.

 

Feliz miércoles desde este fantástico y fresquito patio de recreo en Chamonix, ahora que ya inexorablemente las temperaturas empiezan a subir y con ello ese calor que me deja “KO”.


Ger.

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martes, 12 de julio de 2022

Cada loco con su tema

Muchas veces, a todos nos cuesta comprender determinados comportamientos de otras personas, muchas veces por desconocimiento, otras por nuestro carácter y en otros muchos casos, por ser incapaces de "ponernos en la piel" de esos a los que consideramos locos o raros. 

Personalmente me gustan las alturas, volar y subirme a todo artefacto que me permita despegar mis pies del suelo me encanta y muchas veces he escuchado el "yo sería incapaz", "¿pero no te da miedo?" o aquel que dice, "no le quieres a la vida".

Por supuesto que le quiero a la vida e indudablemente asumo la parte de riesgo que puede conllevar subirse a un globo o a un parapente, pero no me pongo nunca en el peor escenario (un accidente), sería absurdo por mi parte. A diario ya asumo riesgos, monto en un coche para ir a trabajar o simplemente desplazarme a diferentes lugares y ese simple gesto podría quitarme la vida en alguno de los muchos accidentes de tráfico que se producen a diario, pero no pienso en eso de lo contrario no saldría de casa.

 

Hace unas semanas desde una atalaya privilegiada, tomaba esta panorámica de varias fotografías verticales para retratar la cima del Montblanc y también a muchos de los intrépidos escaladores que buscaban alcanzar su cima.

Esa cima en este caso no se acaba de ver por culpa de las nubes que a la derecha de la fotografía la sobrevuelan,  pero lo que sí es posible apreciar agudizando un poco la vista o ampliando la imagen, es a ese grupo de seis componentes que aparecen casi en el centro de la imagen realizando zigzag sobre la nieve para avanzar en altitud frente a ese fuerte desnivel.

Yo no me veo en esa situación, las montañas me gustan y las disfruto pero a  otro nivel, nunca me ha llamado el acceder a cotas de ese nivel o a travesías por nieve y/o hielo, por ejemplo. Pero esas son mis vivencias, sensaciones y por su puesto mis atracciones, sin embargo no por ello dejo de apreciar y me encanta, esa gente que expone su resistencia física y por supuesto su vida, por hacer algo que les apasiona, les llena y además "los llama".

Aquí toma nuevamente protagonismo una de los aspectos que yo considero fundamentales en la convivencia entre personas, el respeto.

Ni son locos, ni tampoco “gente rara", lo bueno de la diversidad es que no pensemos, hagamos o actuemos todos por un igual. Que podría decirse por ejemplo de aquellos que se pasan las horas en un sofá pegados a una televisión, o de aquellos que su tiempo libre lo emplean en hacer vida social de bar en bar......

Todo es respetable, así lo concibo yo, y en este caso gracias a esos seis escaladores, la imagen que hoy traigo tiene otra magnitud, la de observar la grandeza de una montaña frente a un puñado de animosos seres humanos desafiando a la “lógica”.


Esto es todo, besos y abrazos.


Ger.

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miércoles, 6 de mayo de 2020

Calma chicha...

6:40 de la mañana, una buena hora para ir a la playa cuando todo el mundo duerme para escuchar como las olas van y vienen mientras la claridad del nuevo día va en aumento poco a poco. Planto el trípode sobre esos guijarros tan típicos de muchas playas normandas y dejo durante 6 segundos que la magia de la luz haga el resto.

Esa mañana la recuerdo especialmente fructífera con un buen puñado de momentos “pescados”, luego tras recoger mis bártulos fui a disfrutar de uno de esos maravillosos desayunos que nuestra anfitriona nos ofrecía con mermeladas, croissants recién hechos, café con leche e infusiones varias y todo al abrigo de una cálida chimenea para entrar en calor, sobre todo yo,  después de toda la humedad que se me había incrustado en el cuerpo durante el par de horas que deambulé por la playa.

Esto es todo, besos y abrazos.

Ger.

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miércoles, 31 de julio de 2019

Los Paraísos

Cuando hablamos de paraísos cada uno tiene un concepto diferente de lo que es eso pero es indudable de que hay algunos denominadores comunes en los que la gran mayoría podemos coincidir, y  la fotografía de hoy es un pequeño ejemplo.

La fotografía de paisaje tiene en las primeras y en las últimas horas de luz de cada día, el mejor aliado para captar mejor la belleza de los lugares que se fotografían sin embargo hay algunos aspectos del paisaje  que necesitan para ser fotografiados y que "luzcan", que el sol esté más arriba, es decir en las horas de más luz. Desde luego de no ser así,  esta fotografía que hoy traigo no podría verse de este modo, ni las nubes saldrían tan blancas ni ese color turquesa del agua sería apreciable.

Dejando de lado estos aspectos un poco más técnicos, lo que se ve, es un paraje que para mí si resulta paradisíaco, un trocito de la costa bretona.
Cuando te mueves en una ruta visitando faros,  hay puntos intermedios que también tienen un enorme atractivo,  y así en este caso preferí disfrutar de este trocito de costa que no tanto del faro que iba a visitar. El faro de Milier casi puede verse en esta imagen pero queda tapado, el mismo está en esa casa que puede verse al fondo sobre el acantilado, es una casa peculiar ya que dicho faro forma parte de la estructura de la casa y está encarado al mar.

Esto es todo, besos y abrazos.


Ger.


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Se para el mundo por un eclipse

B uenos días, miércoles ya, Hoy lo explico para aquellos que viven fuera de España, parece que en nuestro país en el día de hoy no va a suce...