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viernes, 31 de enero de 2025

Absoluta quietud

Hola, ya está aquí el viernes y por tanto el fin de semana.

Cuando ayer buscaba la fotografía con la que terminar la semana quería que fuera algo que transmitiera calma y paz, por eso la elegida ha sido esta y no otra. Creo que fue este pasado lunes, hablaba del Valle de Aran, pues de un lugar muy cerquita del mismo es nuestra protagonista de hoy. Se trata de uno de esos lugares donde más tiempo he estado solo sin nadie más, tanto por compañía como también por no cruzarme con más gente.

 

Centrándome en la imagen, el que aquí se aprecia es uno de los muchos lagos  que conforman la mayor concentración de lagos glaciares del pirineo y que llevan por nombre, los "Lagos de Colomers".

 

Aquí se respira una paz absoluta, estás como en medio de la nada, apenas con el rumor del agua cuando pasas cerca de algún riachuelo pero que por lo demás y tal como puede verse en esta foto, los lagos son como una balsa de aceite que ayudan a esa quietud. En este caso también he puesto yo de mi parte ya que la fotografía es fruto de una exposición de 25 segundos lo que ayuda también a que las aguas  parezcan inmóviles.

 






martes, 4 de octubre de 2022

Cosas de Jaimito...

Hay ocasiones en las que mi mente de niño travieso aflora, y aunque sea de vez en cuando, hasta yo mismo sonrío con mis ocurrencias.

Para poner en contexto la imagen, esto sucedió el pasado mes de junio durante nuestra luna de miel; veníamos de recorrer Alsacia, Selva Negra, y en este día pisábamos por primera vez, tierras suizas. 

Hasta este extraordinario lugar llegamos gracias a las indicaciones de nuestra anfitriona, una perfecta "Heidi", eso si bien entrada en años, que es dueña de un coqueto hotelito de montaña. La mujer nos comentó que como todavía había luz suficiente, podíamos acercarnos a un lago precioso que había un poco más adelante.


Tras recorrer unos diez kilómetros en coche, llegamos justo al final de   aquella carretera que avanzaba por la ladera de un valle y que a cada momento nos sorprendía con impactantes y preciosos paisajes.

Un pequeño hotel rodeado de andamios por alguna reforma o ampliación y tres o cuatro autocaravanas fue lo único que nos encontramos al llegar y con  muchos de sus ocupantes dando buena cuenta de la cena en aquel impagable restaurante al aire libre.

Allí mismo vimos un  cartelito que nos indicaba cual era la dirección a tomar para ir en busca del lago en cuestión. Tan solo necesitamos diez minutos caminando para encontrarnos frente a una de las orillas de aquel perfecto "espejo acuático". En una esquina del mismo podía verse una gran construcción de madera cual si de una cabaña lujosa se tratara, y desde luego no me importaría lo más mínimo, alojarme allí una temporada, menudo privilegio.

 

Después de recorrer los alrededores, me dispuse a tomar la que sería la última fotografía de aquella serie y con la que iba a captar ese reflejo que aquí traigo; fue entonces cuando me percaté que bajo las aguas y muy próximo a la orilla, había una tapa de hierro que cerraba lo que parecía un sumidero cual si de una bañera se tratara. En ese instante, es cuando empecé a sonreír mientras pensaba "¿sí levantara esta tapa igual se iría toda el agua del lago y se quedaría seco?".

 

Desde luego doy casi por sentado que eso no ocurriría y que esa tapa redonda, como de alcantarilla que puede verse en la parte inferior de la imagen, debe ser quizás la zona de entrada de algún tipo de canalización hacia otro punto.

 

Al  final todo quedó en el pensamiento, lo  de hacer el "jaimito", y con lo que desde luego nos quedamos es con la belleza de aquel lugar tan hermoso.


Esto es todo, besos y abrazos.


Ger.

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lunes, 27 de junio de 2022

Donde el alma respira...

Nuestra entrada en la montaña Suiza hace un par de semanas no pudo ser más maravillosa. Yo hacía días que estaba con la broma de querer toparme con Heidi y finalmente lo hice, solo que cambiaron  algunos aspectos,  sobre todo el de que ni ella ni tampoco nosotros éramos ya  unos niños. 

Elena que es el nombre real de mi hipotética Heidi,  en cuanto llegamos a su pequeño hotelito de montaña nos dijo que siguiéramos la pista de la carreterita  por la que habíamos llegado hasta allí y que a unos pocos kilómetros la misma finalizaría en un paraje desde el que pueden hacerse infinidad de rutas y también nos encontraríamos con un lago. El lugar me fascinó, llegamos a última hora de la tarde y había aparcadas dos o tres autocaravanas que en aquel lugar ideal habían puesto ya la mesa y las sillas y disfrutaban su cena en aquel comedor inigualable bajo el suave manto de la luz dorada a más de de 1.800 metros de altitud.

Desde donde se deja el coche tiene una pequeña senda con un poquito de desnivel y que en menos de 10 minutos te presenta delante de un lago de aguas limpias, cristalinas y llenas de quietud, en un extremo del mismo una cabaña de madera cerrada a cal y canto, propiedad a buen seguro de alguien privilegiado que de cuando en cuando decide evadirse en tan sublime lugar.

Tenía que retratar un trocito de aquel rincón ya que no sé si algún día volveré, desde luego me encantaría.


Esto es todo, besos y abrazos.


Ger.

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miércoles, 7 de marzo de 2018

"Los refugios"


Imagen panorámica y pre-invernal del refugio de Colomers, en primer plano, y al fondo el antiguo. Desde este punto puede realizarse una ruta de senderismo que nos llevará por la mayor concentración de lagos glaciares, de todo el pirineo. 

En si no es una ruta excesivamente dura pero tampoco recomendable para aquellos que tengan dificultades en cuanto a movilidad ya que la misma no transcurre por caminos y sendas “normales”.

El lugar es de una belleza extraordinaria donde los diferentes lagos son auténticos espejos donde se refleja todo a su alrededor.

Esto es todo, besos y abrazos.


Ger.


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jueves, 21 de septiembre de 2017

"El lago superior"

En el condado de Wicklow se encuentra uno de los iconos religiosos de Irlanda, Glendalough; pero más allá de eso, el  lugar proyecta cierta magia por esos paisajes donde el verde es el gran protagonista. En el mismo existen dos lagos, yo os dejo esta imagen de uno de ellos, el denominado “superior”,  y dado su tamaño se hacía indispensable mostrarlo a través de una imagen panorámica como la que aquí os traigo.


Un lugar precioso y con un misticismo en el ambiente que era palpable, simplemente espectacular.


Esto es todo, besos y abrazos.
Ger.


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lunes, 21 de diciembre de 2015

"Un circo pero sin payasos..."

Vista que tenemos a nuestra espalda mientra accedemos por la pista que nos lleva a "Bahns de Tredòs"

Cuando  uno  nombra la  palabra “Circo”, automáticamente   nuestra   mente   piensa   en    ese   espectáculo que  perdura  hasta  nuestros  días  donde  bajo  una  carpa, se  juntan  los  más  insospechados especialistas para  ofrecer  un espectáculo  a   los  asistentes  de  estas  funciones;  sin  embargo   la  RAE  en su séptima acepción define también la palabra “Circo” como: Depresión semicircular en un macizo montañoso, rodeada de paredes abruptas”.

Pequeña cabaña repleta de encanto
En el parque nacional de Aigüestortes  y sobre todo en sus aledaños, podemos encontrar una de las concentraciones más grandes de lagos glaciares de la cordillera pirenaica. La geografía y evolución de muchos de los valles pirenaicos han propiciado que los mismos se encuentren salpicados de pequeños, y en otros  casos no tan pequeños, reductos de agua que generan una enorme belleza en el entorno eso sin entrar lógicamente en las consideraciones beneficiosas propias de cualquier acuífero.


Hacía tiempo que tenía pendiente la visita y por supuesto disfrute, a una de las zonas donde se concentran un mayor número de estos lagos, estoy hablando del que se conoce como Circo de Colomers. Situado en la periferia del parque nacional al que antes hacía mención, este enclave de Colomers está orientado al norte del mismo  por lo que si bien la excursión podría realizarse a partir del interior del propio parque entrando por sus diferentes vertientes, lo habitual y casi más aconsejable es realizar la ruta accediendo por el Valle de Arán y concretamente por la localidad de Salardú; desde esta localidad se debe coger una pista que nos lleva hasta el balneario de Bahn deTredòs. En este punto y dependiendo de la época del año (los vehículos particulares en los meses de verano no pueden circular más arriba de este lugar), tendremos que dejar nuestro vehículo y seguir caminando por una pista forestal o bien continuar con los taxis-jeep que en los meses estivales cubren el recorrido desde este aparcamiento hasta las rampas de acceso a la ruta propiamente dicha. 

Pasarelas de madera para sortear zonas anegadas
Se comienza la ruta realizando una pequeña ascensión de unos trescientos metros entre pequeñas piedras y por el lecho de uno de los múltiples riachuelos existentes en la zona. Una vez finalizada esta breve ascensión llegamos a una zona llana donde se encuentran dispuestas unas pasarelas de madera por las que seguir avanzando y es que el lugar muchas veces se encuentra anegado debido a las precipitaciones y gran cantidad de agua que se acumula tras la época de deshielo. Caminando por esos tablones de madera acabaremos en una zona que nos dejará listos para el primero de los lagos y en el que se ha construido una pequeña presa,  el gran lago de Colomers  donde se encuentra además el refugio de montaña que lleva el mismo nombre.

Vista parcial del primer lago
A partir de este punto puede proseguirse  la excursión mediante dos rutas, ambas circulares, aunque una más corta que la otra dependiendo de las aspiraciones y fondo físico de cada uno. Personalmente y después de la experiencia que ahora os relato, creo que sí no es por un interés especial, con la ruta pequeña es suficiente para empaparse y descubrir la belleza de este entorno.
La excursión a estos lagos no presenta dificultad alguna para quien quiera realizarla salvo los condicionantes propios de que estamos hablando de caminar por alta montaña y discurrir por pequeños senderos donde en ocasiones se tiene que caminar entre piedras, con pequeños ascensos y descensos pero que salvo en el caso de personas con movilidad reducida, son obstáculos que pueden sortearse perfectamente. 
Al fondo el refugio de Colomers

Los tiempos que yo pueda dar para haceros una idea de cuánto os llevará la excursión no son significativos ya que en mi caso las excursiones (de cualquier clase) están condicionadas por mi afición fotográfica con lo que mis rutas siempre suponen como mínimo el doble de tiempo que a cualquiera que se dedique únicamente a caminar. Yo hago muchas paradas, busco encuadres, localizaciones, la luz, etc…. Todo lo que me permita en cualquier caso plasmar de la mejor manera posible aquello que estoy viendo y disfrutando con mis propios ojos.

El lugar es majestuoso, indescriptible, uno alza la vista y se encuentra rodeado de picos todos ellos de más de 2.800 metros de altura mientras se puede ver el reflejo de esas cimas en lagos de aguas cristalinas que son como enormes espejos donde la naturaleza se muestra de modo exuberante, ante tal espectáculo las palabras sobran y lo que se desea es disfrutar del momento y del lugar con el único sonido de fondo, del agua que baja por las laderas. 
Otra  perspectiva


Sin duda la mejor época para visitar este lugar es desde Mayo hasta poco antes del invierno o más concretamente, antes de las primeras nieves; digo esto porque la nieve puede ser un obstáculo en el acceso a según qué zonas y dificultar la caminata a no ser que se vaya provisto de raquetas. En mi caso por ejemplo que visité el lugar a finales de Mayo, debido al invierno especialmente duro en cuanto a nevadas se refiere, me encontré todavía nieve aunque ésta no empañó la excursión, más bien al contrario ya que servía de contraste a los verdes y marrones de la vegetación así como al azul del cielo.

Como siempre, esta  ha  sido  mi  experiencia,  mis  vivencias, a  poco que puedas busca  la  posibilidad  de 
hacerla tú mismo ya que hay sensaciones que no se pueden transmitir ni contar por más adjetivos, fotos, vídeos, etc.,  que empleemos.
Ya hemos dejado atrás el primer lago y el refugio

Encontrarse en un lugar así es casi como volver a los orígenes de nuestro mundo donde podemos todavía disfrutar de muchos momentos de soledad como si fuésemos los únicos que poblamos este bello lugar llamado Tierra.


Nota: Como siempre os invito a pinchar encima de las fotografías para verlas en tamaño más grandes y disfrutar un poco más de la belleza de este entorno.










































Se para el mundo por un eclipse

B uenos días, miércoles ya, Hoy lo explico para aquellos que viven fuera de España, parece que en nuestro país en el día de hoy no va a suce...