Hablando de Mujercitas esta es la música de hoy.
El cerebro humano es una máquina prodigiosa que a pesar de que lo sepamos, a veces se empeña en demostrárnoslo incluso con las cosas más nimias. Todo el mundo sabe y ha experimentado una o más veces que una simple imagen evoca en el pensamiento, historias, sucesos, hechos pasados... en definitiva hacemos asociaciones de ideas.
Esto mismo volvió a pasarme hace unos días mientras contemplaba a unas jovencitas corretear por un bello lugar donde el verde era el protagonista absoluto. Las vi y pensé... "tengo que inmortalizarlas, son como unas mujercitas" y no me estaba refiriendo al diminutivo plural del sustantivo Mujer, no, me refería a la novela de Louisa May Alcott que recordaba haberla leído de joven y sobre todo por las películas inspiradas en dicha obra, especialmente la versión de 1933 dirigida por George Cukor y teniendo entre otras en el reparto a una jovencisima Katharine Hepburn.
Para muchos quizás se trate de una historia un tanto ñoña pero a mí me gustaba y todavía lo sigue haciendo, quizás en parte por ese papel tan especial de la madre teniéndose que encargar de todo y por la camaradería entre tantos hermanos, chicas en este caso.
Pues todo eso lo visualizó y procesó mi cerebro en apenas unos segundos "obligándome" a realizar esta foto, la cual debo decir que me gusta mucho (quizás por el color y en general por la atmósfera de la misma).
El que conozca la obra Mujercitas habrá percibido que aquí solo salen tres y en la novela son cuatro las protagonistas.... pues bien, aquí también había una cuarta pero en esos instantes le estaban ni más ni menos que haciendo un reportaje fotográfico de primera comunión muy cerquita de allí.
Así pues os dejo con estas jovenes adorables e inocentes que hoy os invito a ver y enmarcadas en un lugar precioso y repleto de paz.
Hasta pronto, abrazos y besos.
Ger.
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miércoles, 30 de abril de 2014
lunes, 25 de marzo de 2013
Momento bucólico
Musica para el post de hoy, AQUÍ.
Este fin de semana pasado,
concretamente el sábado decidimos salir al campo para tomarle el pulso a la
primavera y ver cómo iba… Pues la cosa va lenta, pero segura; auguro una primavera
espléndida de color y florida en los campos y las montañas.
Al final nos metimos entre pecho y
espalda 240 kilómetros de carretera entre la provincia de Barcelona y Gerona
siempre por carretas secundarias y ajenas a las posibles aglomeraciones de
tráfico y gente que para eso ya está la ciudad.
Lo que vi es que las lluvias de estas
últimas semanas han dejado los campos de cultivo y los que no lo son, de un
verde intenso precioso. La tierra está húmeda y ahora lo único que hace falta
es que las temperaturas suban cuatro o cinco grados más un poquito de sol y estas
campiñas se convertirán en un auténtico vergel. De todos modos muchos árboles y
arbustos presentas ya incipientes brotes en las yemas de sus ramas, señal inequívoca de que la madre naturaleza
despierta de su letargo invernal.
Lo mismo sucede con los animalillos y
sobre todo, donde se hace más evidente es entre las aves que empiezan a realizar
sus primeros escarceos previamente a lo que serán sus nidificaciones.
A media mañana por una estrecha carretera
gerundense, vimos un espectáculo hermoso y me faltó tiempo para buscar un
mínimo reducto (la carreterita no tiene arcenes y apenas pasan un coche en cada
sentido) donde aparcar decentemente y sin suponer un peligro para la mínima
circulación de vehículos que por allí había.
Me llamó la atención ver un gran rebaño
de ovejas pastando en una pradera verde; estoy acostumbrado a ver enormes
rebaños de ovinos pastar, pero tengo estas imágenes asociadas a campos secos,
casi de rastrojos; campos de Castilla donde los colores ocres y amarillos son
más abundantes que no los verdes de la Cordillera Cantábrica o Galicia.
Y claro, todas esas ovejas ahí, como
puestas estratégicamente sobre ese manto verde, me sedujeron de tal modo que me pasé como unos
veinte minutos haciéndoles fotos. El entorno era bello, bucólico diría yo, y
donde además de la campiña se encontraba una pequeña ermita flanqueada por unos
cipreses.
Aquí os dejo esta pincelada de un
momento de paz y armonía con animales, campo y una atmósfera de niebla y
lluvia.
Un gran abrazo a todos.
Ger.
![]() |
| ISO 100 70 mm f/ 6,7 1/125 seg. Sin flash Sin trípode |
viernes, 15 de marzo de 2013
Color!
Música para hoy, AQUÍ.
El color… maravillosa
percepción que tenemos los que disfrutamos del sentido de la vista. A pesar del
uso de gafas desde que tengo uso de razón (cuatro añitos) esto no me ha
impedido apreciar con todo detalle, todas esas situaciones de color exuberante que
nos brinda la naturaleza.
Este es un ejemplo,
amarillo y azul, azul y amarillo.
La colza es una planta cuyas flores de color
amarillo brillante se dejan ver de manera notable, cuando están en su apogeo, y además a
muchísima distancia.
Se trata de un amarillo intenso inconfundible. Si como contraste
a este amarillo intenso nos encontramos un azul maravilloso en el cielo el
resultado es hipnotizador.
A ver que
os parece, besos y abrazos.
Ger.
![]() |
ISO 100 17 mm f/ 22 1/30 seg. Sin flash Sin trípode |
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