Mostrando entradas con la etiqueta camariñas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta camariñas. Mostrar todas las entradas

martes, 22 de abril de 2025

Al pescador conocido...

Seguro que a muchos os suena o habéis visto, alguna estatua o monumento dedicado al "soldado desconocido"; esas edificaciones tratan de honrar de algún modo, la muerte de aquellos militares que fallecieron en tiempo de guerra y que no pudieron ser identificados.

La imagen que hoy os traigo podría ser algo similar a esto que os estoy contando pero hay un par de diferencias muy significativas, primero que no me voy a referir a ningún soldado y en segundo lugar no se trata de ningún desconocido sino de alguien con nombre y apellidos.

Es una costumbre muy común en las costas de todo el mundo y también en las gallegas (las que más conozco) que se alcen también monumentos, y sobre todo cruces, en recuerdo de aquellos que encontraron la muerte en el mar o sus aledaños. 


Jesús María Grela Touriñan era un joven de 32 años asiduo pescador de caña en uno de los trozos más hermosos y al mismo tiempo "mortales", de la costa coruñesa; aquel treinta de mayo de 2004 Jesús, como en tantas ocasiones, fue al encuentro de peces, de la brisa y de ese océano Atlántico con los que tantas veces flirteó. Sin embargo en esta ocasión el mar cobró su peaje y zarandeó la vida de un pueblo pero sobre todo de una familia a la que dejó sin marido y sin padre.


Esta es la cruz, a modo de recuerdo tanto de amigos como familia, y que se alza sobre las rocas cerca de la localidad de Camariñas y donde al fondo puede verse el faro de Cabo Vilan.





martes, 25 de febrero de 2025

La cara menos amable

Sí tuviera que definir Galicia con colores, sin ninguna duda que sería con dos, verde y azul. Para aquellos que no conozcan mi tierra deben saber que eso es lo que va a predominar y se grabará en su retina cuando la visiten.

El verde viene "de fábrica" en los campos y bosques que son regados de forma casi permanente por esa lluvia tan gallega, y el azul está presente en el otro ámbito tan ligado a la cultura gallega, su extensa costa.


Esa costa está dividida entre el mar Cantábrico y el océano Atlántico, siendo este último protagonista en el día de hoy. La bravura del mar es de todos conocida y más hoy en día donde no existen límites en las comunicaciones y así imágenes y videos circulan alrededor del planeta mostrándonos todo tipo de fenómenos meteorológicos. Sin embargo cuando el espectáculo se presenta delante de tus ojos y lo vives en primera persona, el mismo toma otro cariz y es ahí, frente a la bravura del mar  cuando te das cuenta de su imponente fuerza y fiereza.

En plena "Costa da morte" y con un imponente mar de fondo, el espectáculo de las enormes olas rompiendo contra las rocas hace que uno se quede como hipnotizado con eir y venir de esas aguas que parecen pintadas y que van desde el verde esmeralda en muchas ocasiones hasta los azules en toda su gama cromática. 




domingo, 17 de noviembre de 2024

Otoño en la costa

Cuando uno piensa en fotografía y en otoño sin duda vienen a nuestro pensamiento hermosas estampas de parques, bosques, etc donde los árboles nos muestran ese abanico de colores propios de esta época y con los que cualquiera contemplándolos queda fascinado.

Sin embargo en la costa capturar la esencia de esta estación intermedia resulta algo más complicado, seguramente por aquello de que la poca vegetación existente suele ser normalmente la formada por especies de hoja perenne. Menos mal que además de los árboles hay otras especies del reino vegetal que pueden ayudarnos en este cometido y los helechos son un buen ejemplo.


A pesar de su simpleza, hablamos de unas plantas que particularmente me parecen preciosas, las cuales en un determinado momento, sus brillantes e intensos verdes mudan a esas tonalidades de tierra que pueden evocarnos la actual época.

Galicia es muy rica en helechos ya que abundan por doquier vaya donde vaya uno, y la costa es un buen ejemplo.


En este caso el entorno además ayuda ya que es de los que yo llamo, -5 estrellas- por razones obvias y que ya he explicado en otras ocasionesCosta da Morte, día gris, bruma y "mi faro".




  

lunes, 16 de octubre de 2023

Lugares para toda una vida...

Buenos días y bienvenidos a la magia. Miércoles 11 de octubre y por delante cinco días de fiesta gracias a la festividad del Pilar y que uno se ha tomado la libertad de cogerse el viernes y el lunes también como festivos, ya se sabe el que guarda siempre tiene y todavía me quedan días de vacaciones por disfrutar.

De la fotografía de hoy poco que decir, la magia de contemplar como el día se desvanece, eso sí, en un lugar como decía al principio, mágico.

 

Faro de cabo Vilan, Costa da morte.

 

Nada más que decir, muy feliz miércoles.

 

Ger.

-Haz “click” sobre cualquier imagen y podrás verla a tamaño completo.




lunes, 18 de septiembre de 2023

Atardeceres inolvidables

Tal y como había planificado en mi ruta, llegué a la localidad de Camariñas a media tarde y me fui directo al hostal donde había reservado habitación para pasar la noche. Tras instalarme y hablar en un tono muy distendido con el propietario, un hombre que había hecho de todo en la vida y tenía mundo a sus espaldas por haber estado embarcado durante muchos años.

Ese día mi cena iba a ser muy simple así que le pedí recomendación al hombre para saber donde debía ir en el pueblo a que me hicieran un buen bocadillo, y así con el mismo y un poco de agua tendría más que suficiente para saciar el hambre, sin embargo aquella tarde-noche yo necesitaba saciar la mirada, mis sentidos en general e incluso diría que el alma.

De todas las veces que he ido a visitar "mi faro", nunca lo había hecho durante una puesta de sol y era algo que me apetecía muchísimo. El faro, que se alza majestuoso desde finales del siglo XIX sobre el cabo, de nombre Villano o Vilan, está y estará siempre unido a mi persona de un modo diría que bastante sentimental, y muchos ya conocen de primera mano ese motivo.

 

Primero me acerqué a la base del mismo, donde se encuentran las instalaciones de la sala de máquinas y donde hoy en día existe un pequeño museo, y de ese modo una vez más le rendí pleitesía, luego me alejé para buscar una ubicación desde la cual poder disfrutar de la inmensidad del Atlántico y de cómo el sol acabaría languideciendo por el horizonte.

Estaba solo, y casi de un modo anormal con una ausencia prácticamente total de sonido alguno ya que no había viento ni tampoco pájaro alguno que llenara con su cántico los alrededores del lugar.

Y así aproveché aquellos instantes para deleitarme con algunos nocturnos de Chopin; yo siempre digo que toda belleza suma y en este caso la música unida al espectáculo visual componía uno de esos momentos que tenemos, y/o que debemos buscar siempre de felicidad absoluta. Algo tan sencillo y al mismo tiempo tan banal como sentarse a ver una puesta de sol mientras comes un bocadillo se puede poner a la altura de asistir a un concierto o disfrutar de una exposición de cuadros entre muchos ejemplos de instantes memorables.

 

Y así me quedé hasta que oscureció por completo, con esa satisfacción de haber sido espectador, una vez más, de uno de esos regalos que el día a día y la vida nos ofrecen.

Aquí os dejo un instante de aquel maravilloso atardecer en las inmediaciones del FARO.


Ger.

-Haz “click” sobre cualquier imagen y podrás verla a tamaño completo.




 

viernes, 7 de noviembre de 2014

El príncipe de los faros...

Los miles de kilómetros de costa que tiene nuestro país hacen que sean abundantes los faros, alzados a lo largo de los siglos para preservar la vida de todos aquellos que deciden surcar los mares.

Menos los insulares, conozco todo el territorio de nuestras costas peninsulares y de entre todos esos faros que la jalonan me quedo, sin dudarlo un instante, con esta maravilla.

Hay otros faros muy hermosos, algunos inclusive auténticos iconos como el de la Torre de Hércules, pero mi preferido es el de esta imagen que hoy os dejo.
Se trata del faro de Cabo Vilan  en plena “Costa da morte”  y al que se une además de la belleza del faro en sí, la de todo ese tramo de costa que para un servidor pasa por ser la más auténtica y bella de mi querida Galicia.

Os diré sólo a modo anecdótico que mis allegados saben por expreso deseo mío que este rincón será uno de los tres donde quiero que depositen parte de mis cenizas cuando yo me “vaya”.


Disfrutar de semejante belleza y sí alguna vez os encontráis cerca de Camariñas o de cualquier otro lugar no muy lejano, ir hacerle una visita a este “salvavidas” que cuenta entre su bagaje la de haber sido el primer faro eléctrico de todo el territorio español.

Besos y abrazos.
Ger.




ISO 100    70 mm      f/ 9,0       1/ 100 seg.      Sin  trípode

Se para el mundo por un eclipse

B uenos días, miércoles ya, Hoy lo explico para aquellos que viven fuera de España, parece que en nuestro país en el día de hoy no va a suce...