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jueves, 31 de julio de 2025

El trigal

Y se nos fue julio, bueno queda el día de hoy pero como suele decirse, ya está finiquitado. Para mí esto es sinónimo de encontrarnos con la mitad del verano resuelto. Sé que no es cierto ni real, pero el verano yo lo condenso en estos dos meses, julio y agosto. y este fin de semana seguro que habrá bastante movimiento en todas partes, algunos regresarán de sus vacaciones y otros (la gran mayoría) las empezarán.

La fotografía de hoy tiene que ver con mi poco cariño hacia el sol y el calor, pero que cuando quieres retratar determinadas escenas, sobre todo en el campo, no queda más remedio que salir de casa. 

El mundo y su población tiene tres cereales sobre los que sustenta su alimentación desde hace miles de años, hablo del trigo, el maíz y el arroz. Quizás por donde he nacido vivido durante mi infancia y juventud, lo que he tenido más cerca son los campos de maíz, sin embargo y bajo mi criterio personales el cultivo menos atractivo visualmente hablando, prefiero las plantaciones de arroz o los campos de trigo.


Este último pasa por dos fases bien diferenciadas, la primera es la que me resulta más atractiva y es allá por los meses de abril y mayo cuando el tallo así como la espiga son de un verde precioso, y que muchas veces recibe la "salpicadura" de alguna que otra amapola que se encarga de poner la nota de color en ese verde uniforme. Pero a medida que pasan los días y semanas el trigo empieza adquirir su color más característico con esos amarillos y dorados que indican que pronto se cosechará.

Esta es la estampa fotografiada en un trigal de la comarca catalana del Ampurdán, esas espigas doradas en primer plano y de fondo la silueta del pueblo de Pals.

 

Buena cosecha y feliz jueves.

 




martes, 10 de junio de 2014

Pueblos con encanto; "PALS"

Desde la distancia
La música elegida para hoy está  "AQUÍ".

En ocasiones, en muchas ocasiones la sencillez es sinónimo de belleza pero si la mano del hombre está detrás esa sencillez adquiere si cabe mayor relevancia.

Un poblado, un asentamiento, un pueblo o una ciudad nacen en torno a algo, siempre hay un motivo para que nuestros antepasados decidieran vivir y construir sus casas en determinados lugares.
Esta introducción en el día de hoy obedece al viaje que os invito a realizar conmigo por un diminuto pueblo…… PALS en plena comarca catalana del Bajo Ampurdán.

Cuando me encontré hace unos días en dicho enclave no pude más que imaginarme aquel lugar hace dos o tres siglos (por no retroceder más), seguro que lo que ahora es una carret
era asfaltada que facilita la llegada al pueblo, antaño debió ser un simple camino de tierra transitado por carros, carretas, y toda clase de animales  de carga y tiro.

Hablaba de sencillez porque eso es lo que me transmitió entre otras cosas caminar  por el casco histórico de este diminuto pueblo y donde la piedra es la protagonista. Las calles, las casas, las torres, la iglesia están todas ellas levantadas utilizando como principal materia prima, la piedra, pero además una piedra de color marrón  que en su conjunto transmiten calidez.
Si caminar por el interior de Pals es hermoso y transporta a otras épocas donde seguramente el tiempo transcurría mucho más despacio, la percepción desde la distancia como en estas  imágenes que hoy os muestro, es mucho mayor. Su línea y recortes son simples, llenos de sencillez que personalmente creo es donde reside su mayor encanto. 

Tras una reja....

Crucial para mi encantamiento con este pueblo es la época del año en la que nos encontramos; es  una época donde se produce la transición de primavera a verano y eso le confiere a los días y a los campos un aspecto diferente. La luz es preciosa y el calor todavía no agobia como en plena época estival, y precisamente todo esto hace por ejemplo que los campos de trigo luzcan como nunca. Ese dorado que se mece por la brisa y donde la monotonía del paisaje la rompen algunas encinas u otras especies arbóreas mediterráneas me producen una sensación de belleza de lo más intensa.

Subiendo hacia el casco antiguo


Precisamente  éste es el principal motivo que me obliga a salir los fines de semana de la ciudad, de un piso, para reencontrarme nuevamente con sensaciones, con situaciones con las que viví siempre hasta que me trasladé a la "jungla". Sí a eso le unimos la afición fotográfica entonces todas las piezas del puzle encuentran su sitio; y es que la fotografía de paisaje de la que en numerosas ocasiones  me habéis oído hablar, no es fruto de la casualidad, tiene en lo que anteriormente os explicaba, parte de su porqué.

Alguno puede pensar que imágenes como éstas que hoy os traigo o las que ofrezco en otras ocasiones de aspecto o naturaleza similar obedecen a ir uno despistado y hacer "click" con la cámara en el primer lugar que te "pilla", ni mucho menos.
He comprobado hablando con amigos y aficionados como yo a este arte de plasmar lo que ves, que en muchas ocasiones nuestra mente, nuestro cerebro visualiza una imagen, una fotografía, antes de que ésta se haya realizado; es como pensar para uno mismo que es lo que querría hacer en un determinado lugar. Eso mismo me sucedía por ejemplo el pasado fin de semana mientras con el coche veía en la lejanía el hermoso pueblo, quería retratarlo como yo lo imaginaba y para eso primero fue necesario que transcurrieran unas cinco horas para tener el sol a mis espaldas y luego adentrarme por pequeños caminos rurales hasta meterme incluso como finalmente fue, en medio de unos campos de cultivo adyacentes a una casa de campo. Allí "planté" el trípode y jugué con diferentes encuadres hasta conseguir lo que horas antes había imaginado. Así y de este modo es como yo disfruto "construyendo" imágenes, es un placer el escenificar la situación, el lugar, esperar el momento óptimo y por supuesto y fundamental, todo ello sin prisas. Ahora está la segunda parte y que no es otra cosa que compartirlo con todos vosotros.  

Una vista desde lo alto de Pals, al fondo Torroella de Montgri y en lo alto de la colina su castillo

Como podéis ver o mejor dicho, leer, apenas os cuento cosas del pueblo ¿y para qué hacerlo? Prefiero que las imágenes hablen por mi y si os parecen lo suficientemente atractivas alguna vez quizás os decidís a pasar por Pals; además y como siempre hago en mis posts, os dejo enlaces a lugares donde puede uno sacar más información extra.


Espero que os guste este post del día de hoy y con el cual abro una nueva sección que estará dedicada a pueblos con encanto.

Besos y abrazos.

Ger.


La torre de las horas


La belleza de toda una señora puerta


Todas las construcciones giran en torno a la piedra


La barandilla


Desde el lateral de la iglesia otra visión de la torre



Una arcada por la que adentrarse en las entrañas del pueblo


El interior de un torreón



La plaza del mirador de Josep Pla



Otro bonito rincón



Los arcos, siempre los arcos


Tenía que ponerle paciencia para conseguir que no aparecieran ... personas



Casi a los pies de la torre


También hay gente en Pals..... jajajaja



Se para el mundo por un eclipse

B uenos días, miércoles ya, Hoy lo explico para aquellos que viven fuera de España, parece que en nuestro país en el día de hoy no va a suce...