Mostrando entradas con la etiqueta etretat. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta etretat. Mostrar todas las entradas

lunes, 25 de noviembre de 2024

La morada...

Hay lugares, igual que personas, que un día llegan a nuestra vida y que como si con una varita mágica nos tocaran, marcan nuestra existencia para siempre. Uno puede llegar a esa edad en la que se convierte en anciano, pero incluso entonces difícilmente nos olvidamos de ese primer amor por más que tuviéramos luego,  aquel despertó sentimientos y sensaciones nunca antes conocidas.


Así, como si de ese primer amor se tratara fue como me cautivó la costa de Normandía y un lugar más concretamente, Etretat. Allí he visto amaneceres de ensueño, me he dejado mecer por el sonido de los cantos rodados movidos por la ida y venida de las olas y por supuesto he disfrutado de atardeceres con los que dar casi por bueno todo lo vivido en una vida, si así tuviese que terminar uno su existencia.


Hoy comparto uno de esos atardeceres que más embriagaron mi vista y corazón, un lugar donde siento la libertad de esas gaviotas que juegan con el viento y tienen una privilegiada vista de acantilados, playas, etc;  siempre volveré a Normandía y por supuesto siempre volveré a Etretat.

 

Y además algún día.....





 

martes, 10 de enero de 2023

¿Sabemos el significado de AMAR?

Ayer noche escuché una reflexión que me gustó mucho, muchísimo, y quiero compartirla añadiendo esta imagen que hice a una pareja de ancianos en un mirador de Normandía. La reflexión que escuché y ahora transcribo decía:

Cuando te enamoras de alguien lo que haces es darle un poder al otro sobre ti. Es como si le dijeses: "Toma, tienes un poder sobre mí, a partir de ahora, sí tú te enfadas yo me angustio, sí tú me engañas yo sufro; es decir, me puedes dañar muy fácilmente ya que te doy ese poder sobre mí".

 

¿Sabes cuándo creo yo que uno está realmente enamorado? Cuando uno renuncia a usar ese poder sobre el otro.

 

La persona que te ama es la que tiene un enorme poder sobre ti y no lo usa. Es decir, quien te ama no vale por lo que te da, por lo que te hace, vale por lo que no te hace, por lo que no te da.

 

Tenemos la idea  de pensar acerca del otro, ¿Qué me da, que me ofrece, que obtengo yo?

Pero no es así, yo te brindo un enorme poder para que hagas un montón de cosas conmigo y tú renuncias a ejercerlo.

 

¡¡ Eso es el Amor !!


Ger.

-Haz “click” sobre cualquier imagen y podrás verla a tamaño completo.





miércoles, 6 de mayo de 2020

Calma chicha...

6:40 de la mañana, una buena hora para ir a la playa cuando todo el mundo duerme para escuchar como las olas van y vienen mientras la claridad del nuevo día va en aumento poco a poco. Planto el trípode sobre esos guijarros tan típicos de muchas playas normandas y dejo durante 6 segundos que la magia de la luz haga el resto.

Esa mañana la recuerdo especialmente fructífera con un buen puñado de momentos “pescados”, luego tras recoger mis bártulos fui a disfrutar de uno de esos maravillosos desayunos que nuestra anfitriona nos ofrecía con mermeladas, croissants recién hechos, café con leche e infusiones varias y todo al abrigo de una cálida chimenea para entrar en calor, sobre todo yo,  después de toda la humedad que se me había incrustado en el cuerpo durante el par de horas que deambulé por la playa.

Esto es todo, besos y abrazos.

Ger.

-Haz “click” sobre cualquier imagen y podrás verla a tamaño completo.





lunes, 13 de abril de 2020

La elegancia del blanco y negro

Los orígenes de la fotografía van ligados al blanco y negro y a día de hoy todavía existen fotógrafos que trabajan exclusivamente  con esta dualidad del negro y del blanco.
Aunque yo no me prodigo demasiado, debo que reconocer que la fotografía en b&n tiene en sí misma un toque elegante y diferente. Yo suelo utilizar esta modalidad cuando realmente el lugar o la escena no tiene ese colorido que suelo buscar y que le de vida a la imagen. Otras veces simplemente me dedico a experimentar y así imaginarme como sacar lo mejor de un lugar y auto imponerme que esa foto será exclusivamente en blanco y negro.
Las imágenes de hoy están tomadas en Cantabria, París, Miami, Florencia, Riviera italiana, Etretat, Barcelona, Ciudad Real, Mota del cuervo, Cap de Creus, 

 Esto es todo, besos y abrazos.

Ger.

-Haz “click” sobre cualquier imagen y podrás verla a tamaño completo.










































jueves, 5 de enero de 2017

"Paseos en la noche"

Cosas que hacer en Normandía….

Una de ellas sin duda es pasear a los pies de los acantilados al alba y a poder ser con la marea baja, si además uno tiene luna llena entonces aquello es ya el “sumun”.

Me había levantado temprano, sobre las 5:15 de la mañana aproximadamente y es que con alevosía, premeditación y nocturnidad ya sabía lo que iba a realizar aquella mañana hasta que fuese hora de regresar a nuestra casita de campo, para el desayuno.

Tras aparcar el coche y empezar a caminar de noche sobre los cantos rodados de la playa de Etretat, tal y como quería, no encontré a  nadie en los alrededores; bueno miento, si había una mujer apoyada en una barca con la mirada perdida en el horizonte y que como yo, disfrutaba a esas horas de un silencio roto por las piedras batidas por las olas y por una oscuridad casi total de no ser por la hermosa luna que lucía sobre nosotros.

Llevaba conmigo el trípode ya que tenía previsto “jugar” a realizar tomas de larga exposición y que requieren que la cámara esté prácticamente inmóvil durante varios segundos. Al final los resultados eran de mi gusto y a  medida que avanzaban los minutos la noche era menos noche y las primeras luces mostraban texturas y detalles a mi alrededor. Apareció entonces un grupo de seis o siete aficionados fotográficos como yo, cargados con sus trípodes y sus cámaras. En determinados momentos fue necesario que me esperara a que salieran del encuadre que yo quería para tomar algunas fotos pero en otras, como esta que os traigo, me sirvieron de referencia para que todos os hagáis una idea de la monumentalidad de la playa y de los acantilados de este pueblo tan nombrado por un servidor, Etretat.


En primer plano queda evidente el porqué a este fragmento de costa normanda se le denomina “Costa del alabastro” y es que son playas de suelo firme, de piedra y guijarros, con ausencia absoluta de arena. A esas piedras se aferran algas que con la marea baja tiñen de verdes y marrones las desnudas playas  mientras los acantilados tallados durante miles de años por agua y viento permaneces impertérritos ante seres diminutos que se afanan en capturar su grandiosidad y belleza.

Esto es todo, besos y abrazos.
Ger.


-Haz “click” sobre cualquier imagen y podrás verla a tamaño completo.




miércoles, 16 de noviembre de 2016

"El placer de repetir rutas y lugares..."


Mapa de la ruta principal

(*) La música para acompañar las fotos y la crónica de hoy puedes escucharla AQUÍ.




"Cielo, agua y piedra"
Emprender un viaje siempre es emocionante, los días previos, los preparativos, la incertidumbre por descubrir lugares nuevos, por saber si nos gustarán y han merecido la pena visitar, etc, etc, etc.

En este caso era un nuevo viaje pero no a un lugar desconocido y por ello teníamos asegurado algunas de las cosas anteriormente citadas; sabíamos que lo que íbamos a ver nos iba a gustar y mucho, por eso repetíamos. Os invito mediante este breve paseo fotográfico descubrir un poquito más de Normandía o al menos daros unas pinceladas de dos de las tres subregiones que la conforman.

Hablar del corazón de Normandía no es equivalente en este caso, a referirse concretamente a un lugar geográficamente centralizado dentro de un territorio, o al menos yo lo veo así;  bajo mi punto de vista el corazón, entendiendo como tal,​ lo más destacable de esta región del norte de Francia,  recae sobre unos  cientos de kilómetro​s​ que son los que conforman sus costas, abruptas en muchos casos, y por ello de una belleza como pocas.

"Un cementerio con vistas"

Es imprescindible recorrer estos parajes en coche para tener la libertad de moverte por todas partes sin la dependencia de los transportes públicos que además en muchos casos, no te permitirían llegar a lugares recónditos y más alejados de poblados  ya sean ciudades o diminutos pueblos.
Yo he ido con mi coche desde Barcelona en ​diferentes ​ ocasiones por esas estrechas carreteras y paralelamente a sus playas y acantilados, pero también hay otra opción que he puesto en práctica ​en más de una ocasión y que es la que yo recomiendo mayoritariamente. Se trata de  coger un vuelo hasta París y una vez allí alquilar un coche para trasladarse desde la capital francesa hasta la​ costa Normanda; apenas tienes  200 km que se recorren muy a gusto por muy buena carretera y disfrutando de bellos paisajes.



En este último viaje apenas hemos estado cuatro días con lo que nos hemos centrado en recorrer nuevamente sitios que en muchos casos ya conocemos y es que después de estar media docena de veces por la zona hay cosas que obviamos y descartamos por nuestros gustos y considerarlos menos relevantes mientras que otros son de visita obligada, siempre.
Dicho esto, quizás debería comentar que esta crónica es casi específica de la costa Normanda más que de todo el conjunto de la región y es que a mí, el mar, los acantilados y los pueblitos costeros ​es ​lo que más ​ me interesa y atrae ​de este territorio francés ​por ello las tierras de interior quedan relegadas no a un segundo plano sino a un tercero.

"Casetas de playa"
El punto inicial del que ​ partirá​ nuestro recorrido es la ciudad costera más importante situada al norte de la región,  Dieppe​; tanto ​en el caso de esta ciudad así como el de la gran mayoría de otros ​pueblos y ciudades, pasaré de "puntillas" sin hacer grandes alardes descriptivos puesto que particularmente soy bastante huidizo de los poblados humanos por pequeños que estos sean. Pese a esto, todos estos pueblos tienen su encanto y aunque sea en breve recorrido con el coche, merece la pena recorrerlos​.
A partir de Dieppe y en dirección​ al sur tomamos la carretera que transcurre paralela a​ ​la costa (ahí es donde está lo bueno) y entonces empezamos a disfrutar del mar y de la denominada Costa del ​​Al​​alabastro que se extiende desde Dieppe hasta Etretat.​ En ese jalonamiento de la costa normanda nos topamos con pueblos como: Varengeville-sur-mer, Saint-Aubin-sur-mer, Veules-les-Roses, St-Valery-en-Caux, Veulettes-sur-mer o Saint-Pierre-en-port sólo por citar algunos.​

El mar tiene aquí un azul intenso que dependiendo de los días se convierte en un verde esmeralda maravilloso, el trazado de la carretera costera se sitúa entre la franja de tierra más cercana al mar y la campiña normanda salp​i​cada de granjas,​ ganado pastando y diminutos pueblos bellamente ornamentados con parterres, jardines y flores multicolor.
Debo advertiros que Normandía tiene un clima ​ atlántico ​muy parecido al ​de ​Gal​icia  y donde predominan las lluvias en muchas épocas del año, quizás por ello es entre el final de la primavera y el comienzo del Otoño​ ​ donde podemos tener  ciertas “garantías” de poder encontrar un poco de sol o al menos tener la suerte de que no llueva, y es que en aquellos parajes  el sol y los días de cielo azul son un bien bastante escaso.​

"Tormenta sobre acantilados"
Uno de los aspectos que más me llamó la atención la primera vez que me  adentré en Normandía fue la  belleza de los diminutos pueblos así como su entorno, como si de un cuento de dibujos animados se tratara todo parece perfectamente colocado, cuidado, lleno de encanto, de color y de una pulcritud envidiable. El simple hecho de atravesar esos diminutos pueblos en coche constituye ya de por sí una experiencia maravillosa. A diferencia de lo que conozco en lugares más cercanos donde vivo o he vivido, no sólo las parcelas particulares se encuentran bellamente cuidadas sino que los arcenes, terraplenes y lugares colindantes con estas carreteras de segunda o tercera categoría están perfectamente adecentados no solo para su uso sino para su disfrute visual.

Aquí uno no puede, no debe, ir con prisas, debe mimetizarse con el entorno, con el tiempo, y amoldarse así a un discurrir lento y tranquilo como muchos de los lugares de campo donde uno puede perderse ya sea en Francia o en cualquier otro lugar del planeta; siempre he mantenido que en los pueblos la vida transcurre a velocidad diferente a la de las grandes urbes donde las prisas, los ruidos y el estrés marcan el principal devenir de las cosas.

"Un amanecer entre rocas"
Mi afición por madrugar y ver amanecer no es exclusiva del lugar donde vivo habitualmente y por ello también busco ese instante mágico en aquellos lugares donde me desplazo a realizar turismo; Normandía por supuesto no iba a ser  ajena y os aseguro que ver las primeras luces del día desde alguna de sus playas o acantilados también tienen un encanto y una sensación  diferentes. Os podía seguir contando cosas que me encanta hacer por esas tierras del norte galo pero lo mejor es que descubráis por vosotros mismos una región donde lo que se disfruta son los paisajes por encima de todo. No ir si buscáis cachondeo nocturno, bullicio y diversiones "típicas" para uno perderse unos días o semanas.

El que desee saber  más cosas ya sabe donde escribirme y estaré encantado de ayudarle a realizar una ruta, dar detalles más concretos o simplemente compartir la información y experiencias que tengo de estos lugares.


Esto es todo, besos y abrazos.
Ger.


-Haz “click” sobre cualquier imagen y podrás verla a tamaño completo. 





"Movimiento"





"Contrastes"






"Niños en el agua"






"El famoso acantilado de Etretat, de noche"







"Nuestra mesa de desayuno"






"El pescador"





"Unas vistas diferentes"

jueves, 22 de septiembre de 2016

"El encuadre..."

No seré yo ahora el que vaya a realizar una disertación sobre teoría de la fotografía, y es que no tengo madera de docente, no me gusta y lo que es más importante, tengo todavía mucho que aprender de la vida en general y de la fotografía en particular. Sin embargo el comentario que voy a realizar sobre esta imagen tiene mucho que ver sobre uno de los aspectos más importantes del arte fotográfico, la composición.

Cuando los fundamentos básicos de fotografía los tienes o crees que ya los tienes asumidos, es hora de abordar más aspectos y uno de los más importantes es sin lugar a dudas el de la composición; hay veces que a los que nos gusta esto de la fotografía, enseguida visualizamos una imagen de esa fotografía que vamos a tomar o bien de la que tomaríamos ya que sea por la circunstancia que fuera,  en ese instante no la podemos llevar a cabo.

La que aquí os presento  es sin duda una de las dos o tres imágenes que más me han gustado de las que he realizado en estos recientes días por Normandía.  El lugar es archiconocido, el famoso acantilado “Falaise d'Aval” en el no menos  encantador pueblecito de Etretat. Desde pintores a fotógrafos de medio mundo han sacado infinidad de imágenes de este lugar y yo mismo tengo varías de este lugar pero esta me ha gustado especialmente y quería contaros como la realicé.

Mi objetivo “fetiche” y favorito de los cuatro que poseo es el Canon 17-40 f4,  se trata de un gran angular y que para los que amamos el mundo paisajístico, nos da muchísimo juego. Lógicamente hay algún que otro objetivo mejor para estas lides pero con unos precios desorbitados que no se justifican; peso a ello este 17-40 de la serie “L” de Canon ya no es una lente cualquiera y la verdad es que da unos resultados maravillosos. 

La imagen es de primera hora de la mañana, el sol había empezado a asomar  ya por lo que sería mi espalda y es que  tal y como está tomada esta fotografía  lo que se ve es dirección Este.

Había olas, ya se habían apagado los enormes focos que durante la noche iluminan el acantilado y el cielo presentaba nubes de diferente tipo y tamaño. Todo esto está  muy bien pero creo que la gracia de esta imagen es el  marco de la misma. A mis espaldas se encuentra un acantilado de no menos de 60 metros pero entonces descubrí que en la base del mismo había un pequeño agujero y….. pasó esto.

Reculando hacia el interior de ese agujero y con la focal más grande que me permite la lente, es decir a 17, pude hacer que el techo y el lateral derecho del agujero así como un acantilado por el lado izqdo. Hiciesen de marco perfecto para el tan manido icono del pueblo de Etretat. Al final la gracia de esta imagen (creo honestamente) es la presentación del  protagonista rodeado por todo el conjunto.

Hasta aquí la explicación, espero que la imagen os guste tanto como a mí. 

Esto es todo, besos y abrazos.
Ger.


-Haz “click” sobre cualquier imagen y podrás verla a tamaño completo. 



jueves, 29 de mayo de 2014

Casi como en casa...

Música de hoy para  dejar volar la imaginación,  AQUÍ.
Te  levantas de un sueño plácido en una de las hermosas habitaciones de la casa de huéspedes del siglo XVIII que regentan Carole y su marido, y entras en el comedor presidido por una gran mesa de madera donde entran una docena de comensales.
La mesa está puesta con un buen gusto exquisito, y sin probar nada de los manjares que Carole con mimo y cariño nos ha preparado, uno ya se alimenta. Es la vajilla, los botes de mermeladas, los croissants que en toda Francia son casi una religión, un pan artesano y delicioso, la fruta, la leche, el cacao o el café amén de otras infusiones.... y todo colocado con armonía sobre una bonita mantelería, austera pero llena de color.

En ese lugar único de la casona, uno se pasaría las horas contemplando todas esas cosas ricas mientras a través del gran ventanal que hay en una de las paredes, entra levemente, la primera luz del día.

Una vez "desayunados" como unos señores y sabedores de los horarios de las mareas, nos vamos como no, a la playa principal de Etretat. Apenas somos tres o cuatro transeúntes los que merodeamos por la misma y yo solo a esas horas el que decide meterse de lleno en ese pedregal.

Buscaba precisamente eso, la semi-soledad de ese momento y en ese lugar, para explayarme en hacerle fotos a ese rinconcito de la costa del Alabastro que tantos años atrás nos robó el corazón para siempre.

Y así quise dejar plasmado el acantilado "Falaise d'Aval et  L'Aiguille"   mientras las verdes algas cubrían todos aquellos pedruscos que dan nombre a tan singular costa.

Un beso Carole, y nos vemos pronto.

Al resto, deseo que os guste la imagen y mi más sincero ofrecimiento para sugeriros que nos dejéis pasar la oportunidad de visitar Normandía y especialmente ese maravilloso Etretat.

Besos más abrazos para todos.

Ger.




ISO 160     10 mm      f/ 14       1/ 15 seg.      Sin trípode





Se para el mundo por un eclipse

B uenos días, miércoles ya, Hoy lo explico para aquellos que viven fuera de España, parece que en nuestro país en el día de hoy no va a suce...