miércoles, 28 de octubre de 2026

Ayer os explicaba  cómo el quinto día de ruta nos llevó por la mañana a la localidad de Arrás, pues bien, tras su visita entramos en Bélgica y con la idea de ir hasta lo que sería una de las tres localidades de todo el recorrido que ya conocíamos personalmente de años atrás, dicha ciudad es Dinant en la región belga de Namur.

Estamos ante una ciudad relativamente pequeña y construida básicamente a lo largo de las dos orillas del río Mosa y en la cual nació su ciudadano más célebre, estoy hablando de Adolphe Sax, inventor del  saxofón.

Lo más destacable de Dinant casi puede verse en la imagen que hoy comparto y que como en el día de ayer es una fotografía panorámica. 


Por un lado tenemos en lo alto esa ciudadela sobre un gran peñón y que hoy en día es un museo, luego está la colegiata de Notre Dame que aparece en el centro de la fotografía y finalmente a la derecha está ese puente sobre el río Mosa bautizado con el nombre de Charles De Gaulle y en el cual hay 28 esculturas de saxofones gigantes en honor del inventor antes mencionado.


A propósito de este puente, bautizado con el nombre del estadista francés, muy cerca de uno de sus extremos hay una gran estatua suya erigida en 2014 para conmemorar el centenario de un hecho que tuvo que ver con De Gaulle; el entonces teniente, fue herido en agosto de 1914 durante una batalla de la Primera Guerra mundial en la cual el joven oficial y sus tropas intentaban sofocar el ataque del ejército alemán.






  

martes, 27 de octubre de 2026

Ayer regresé de mi retiro de cinco días en el pirineo aragonés, ya os mostraré  fotografías, la verdad es que he disfrutado muchísimo estos días haciendo el cabra como a mí me gusta, para tomar bonitas imágenes. ¿Sabéis cuando un niño pequeño se enfada y pone caritas por algo que no le gusta? Pues esa fue mi cara ayer al mediodía cuando me monté en el coche para regresar a Barcelona y así se lo decía a mis chicas, “No quiero volver…”…. Jajajajaja, pero las obligaciones mandan.

Bueno, pero todo esto ya es otra historia, prosigo con la que os estaba contando y que es la ruta por media Europa que os estaba relatando en días anteriores.

Nos encontramos ya en nuestro quinto día y el último que pasábamos en tierras francesas. Nuestra primera parada iba a ser en la localidad de Arrás.  La imagen que hoy os comparto  muestra la Place des Héros (Plaza de los Héroes) y el Ayuntamiento con su campanario (Hôtel de Ville et Beffroi) de esta ciudad  ubicada en la región de (Pas-de-Calais), Francia. 

A nivel arquitectónico destacan las fachadas de estilo barroco flamenco con techos de dos aguas y soportales en la planta baja. El campanario (Beffroi) que forma parte del ayuntamiento mide 75 metros de altura y es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO dentro del conjunto de los campanarios de Bélgica y Francia.

La imagen está realizada con la técnica de unir varias fotografías verticales   (6 concretamente) para conseguir una panorámica que nos alcance para ver la plaza en su totalidad. 




miércoles, 21 de octubre de 2026

En el cuarto día de nuestra ruta vacacional íbamos a salir de Francia para adentrarnos en la vecina Bélgica, sin embargo antes de eso nos quedaban un par de paradas, la primera de ellas ya de buena mañana.

Habíamos hecho noche en Le Treport, una población marítima donde finaliza la región de Normandía y que justo al lado tenía como vecina otra más pequeña pero con cierto encanto y que deseábamos ver. Esta pequeña localidad de nombre Mers-les-Bains es conocida entre otras cosas por ser una importante estación balnearia que se puso de moda a mediados del siglo XIX gracias a la llegada del ferrocarril desde la capital parisina.


Sus famosas villas de la Belle Époque y el estilo Art Nouveau que la caracterizan se deben precisamente a ese turismo propiciado por la aristocracia y la burguesía parisina para sus baños de mar y que  conllevaría la construcción de estas villas de veraneo con fachadas sumamente ornamentadas, miradores acristalados, balcones de madera tallada y llamativas combinaciones de colores vibrantes.


Actualmente estamos ante un barrio residencial costero frente a la playa principal de Mers-les-Bains y que está totalmente protegido como Sitio Patrimonial Notable lo que obliga a conservar intactas sus características fachadas históricas.

Y para ejemplo aquí dejo esta esquina donde pueden apreciarse algunas de estas construcciones de bonitas formas y colores.





martes, 20 de octubre de 2026

Esa costa de piedra blanca

La costa de Alabastro es como se conoce a los más de 130 km existentes entre las localidades normandas de Le Havre y Le Treport, y dicho nombre fue acuñado por el poeta francés Aubry-Vitet a finales del siglo XIX por ese color blanco tan característico de las escarpadas paredes de este litoral.

Recorrer en coche esta franja costera es algo que ya habíamos realizado en un par de ocasiones, si bien en ambos casos realizando la ruta de norte a sur, esta vez sería al contrario.

 

Ir parando en los diferentes pueblos costeros que jalonan este tramo de costa francesa es una auténtica maravilla para los sentidos especialmente el de la vista, en todos ellos el denominador común son esos guijarros que conforman la gran mayoría de playas y que generan un sonido muy característico con el ir y venir de las olas.

Aquí os dejo a modo de ejemplo una de estas playas y donde además en la imagen puede apreciarse al fondo de la misma, una vista parcial de una de las localidades más importantes de la Alta Normandía, me estoy refiriendo a Fecamp, conocida mundialmente por un licor herbal llamado  "Benedictine" y que se obtiene a partir de 27 plantas y especias. La verdad es que me puse a investigar sobre este “brebaje” y tiene una historia muy curiosa, en otra ocasión la compartiré.





lunes, 19 de octubre de 2026

Primeras luces en Etretat

La llegada a Etretat había sido indescriptible, algo así como un recibimiento especial para decirnos que diez años sin pisar aquellas tierras y playas normandas había sido demasiado tiempo, mirar lo que os estáis perdiendo. Esa ausencia prolongada al menos lo compensamos haciendo dos noches allí, algo que tan solo repetiremos en otra ocasión durante todo el viaje.

 

Yo soy de madrugar ya lo sabéis y más en vacaciones, hay que aprovechar el tiempo, y si estás tan cerca de un lugar así de mágico con más motivo.

Llegué a la playa de noche y esperaba que el espectáculo de la tarde anterior se prolongara con un amanecer de esos que quitan el hipo, pero no fue así. Pese a ello, la emoción de capturar los primeros rayos del astro rey siempre es un motivo suficiente incluso para reflexionar sobre algo; un nuevo amanecer es un nuevo día de vida.


De entre las fotos que hice aquella mañana aquí os dejo esta del acantilado conocido como Porte d'Aval y de cómo los rayos solares comienzan a iluminar con ese color dorado los más de 70 metros de altura que tiene esa pared. Aprovechando que estaba cómodamente instalado, esperé a que alguien, madrugador como yo,  apareciera por el mirador superior del acantilado para hacer la fotografía y así os hacéis una mejor idea del tamaño del mismo.




sábado, 17 de octubre de 2026

Llegando a Normandía

Después de visitar Chartres repusimos fuerzas y pusimos rumbo a Normandía, por delante teníamos casi tres horas de coche.

Mientras conducía y  a sabiendas de la hora a la que se iba a poner el sol en nuestro destino final, pensaba que igual con un poco de suerte quizás llegaríamos para ver la puesta de sol, es más, nos iríamos directamente a la playa y luego ya tendríamos ocasión de hacer el "chek-in" en nuestro alojamiento. Por cierto, este y otro en Polonia serían los únicos donde realizaríamos más de una noche, dos concretamente, el resto de nuestra ruta fue de dormir cada jornada en un sitio diferente para ir avanzando.

 

Yo no sé si os pasa a vosotros, da igual que el viaje sea en avión, en barco o por carretera, ¿no habéis tenido nunca esa sensación de "gustillo" y emoción cuando estáis a punto de volver a un lugar que os trae buenos recuerdos, por el motivo que sea?

A mí me sucede siempre que vuelvo a Galicia, supongo que tiene su lógica, es la tierra donde nací y me hice hombre pero quitado de circunstancias tan claras como esta, a veces un simple un lugar donde alguien ha veraneado o pasado temporadas, lo hace especial. Os digo esto ya que este sentimiento de emoción, además de Galicia el otro lugar donde lo experimento es en Normandía.

Con la de estos días, no sé si son cinco o seis las veces que he pisado esta tierra y por eso en aquel segundo día de vacaciones poco a poco me iba emocionando a medida que devoraba kilómetros con el coche sobre todo cuando ya leía carteles en la carretera que anunciaban la cercanía de “mi pueblo" normando,  ese Etretat casi engullido por dos enormes acantilados.

 

Aparcamos junto a la playa principal y empezamos a caminar por el paseo marítimo para volver a escuchar nuevamente ese sonido tan peculiar y característico de los cantos rodados que cubren las playas de esta zona y que  son mecidos por las olas para rozar contra la roca sobre la que se asientan.

 

Finalmente llegamos bien de tiempo para disfrutar de la puesta de sol y desde luego no fue una puesta de sol cualquiera, aquello fue un espectáculo que duró varios minutos y no como alguno podría pensar, por la belleza de ese sol en el horizonte a punto de desaparecer... que va, lo mejor estaba por llegar.

Ahora que muchos estáis leyendo esto prestarme atención, lo mejor de un amanecer o un atardecer no es cuando el sol se asoma o bien está a punto de desaparecer por el horizonte, para nada; en el caso del amanecer, como una media hora antes de que el sol aparezca podéis ver ya un cielo hermoso y en ocasiones unos colores sobre nubes que son puro espectáculo. Y en el caso de las puestas de sol, una vez que el sol ha desaparecido, puede surgir la magia de formas caprichosas  con un colorido increíble de rosas y magentas.

 

Nosotros quisimos posar antes de que el sol se fuera pero luego vino lo mejor, un crepúsculo como no recuerdo otro en mi vida. Una delicia y todo un momento lleno de emoción que te hace sentir minúsculo.





 

 

jueves, 15 de octubre de 2026

De lo mejor del gótico

Tras la visita al viaducto de Millau proseguimos camino hacia Clermont-Ferrand donde haríamos noche y la verdad es que esta ciudad pasó sin pena ni gloria ante nuestros ojos. Como anécdota decir que es en esta localidad donde se encuentra la sede principal de la célebre marca de neumáticos, Michelin.

Al día siguiente la ruta tenía que llevarnos a nuestra querida Normandía pero antes haríamos una breve parada para conocer la que muchos califican como la catedral gótica más bonita de Francia, y que no es otra que la de la localidad de Chartres.

Dos cosas que me gustaron nada más entrar en la catedral fueron: la primera, es que la entrada es gratuita y la segunda que podía moverme con las cámaras y el trípode a mis anchas sin problema ninguno en el interior del templo, algo que a estas alturas es casi milagroso dado lo "apestosos" que resultamos en muchos sitios, los fotógrafos.

 

La catedralde Chartres da para mucho, primero es destacable que su levantamiento se produjo únicamente en treinta años lo cual resulta insólito cuando tenemos conocimiento que estas obras arquitectónicas solían abarcar periodos de tiempo que iban más allá de los cien años. 

Por fuera el edificio ya te da una idea de que no estás ante una iglesia más, pero lo bueno está en el interior y del cual destacaría el coro realizado con un trabajo minucioso de manera especial todas las figuras talladas de las diferentes escenas que se representan y por supuesto uno no puede olvidarse de hablar acerca de sus impresionantes vidrieras. Son 172 los vitrales que permiten la entrada de luz en la catedral tiñendo de color el interior de la misma, ni más ni menos que 2.600 metros cuadrados de ventanales en los que destaca sobre todo, su icónico color azul que valga también como anécdota, ocho siglos después nadie ha sabido reproducir.

 

Aquí os dejo este ejemplo de uno de los varios rosetones que pueden presenciarse en el interior y los vitrales existentes debajo del mismo.

 

Muy feliz jueves.




 

 

A yer os explicaba  cómo el quinto día de ruta nos llevó por la mañana a la localidad de Arrás, pues bien, tras su visita entramos en Bélgic...