jueves, 5 de noviembre de 2026

El terror personificado

Qué íbamos a realizar una ruta por Europa para las vacaciones estivales de este año estaba claro, y que visitaríamos lugares nuevos también, esto último es condición indispensable siempre que planificamos las mismas,  aunque también se pueda repetir algún lugar conocido. 

Sin embargo, sucede a menudo (al menos en nuestro caso) que un viaje o una excursión viene en parte condicionada por algún motivo más o menos importante; en el caso de este viaje, el "hasta donde llegamos" vino condicionado por un lugar que siempre había querido conocer en persona y que a la postre sería el lugar más lejano de nuestra ruta.

No es un lugar bonito, para nada, tampoco es que sea feo pero desde luego un lugar donde miles de personas han sido asesinadas nunca va a despertar sensaciones agradables, el lugar en cuestión es el campo de concentración de Auschwitz.


Después de ver películas, documentales y escuchar testimonios sobre lo allí acaecido, quería contemplar con mis propios ojos aquel lugar que en su día fue sinónimo de terror.

Se calcula que fueron más de ¡¡1 millón!! de personas las que allí fueron asesinadas y de las cuales la gran mayoría, unas 900.000, eran judíos.

Quizás por los años que ya tiene uno, o por estar al tanto de muchas cosas, la visita no me resultó tan dura o dramática como de entrada podía imaginar, algo que no le sucedió de igual manera a un chico de unos 13 años que iba con sus padres en nuestro grupo, y lloraba por momentos desconsoladamente mientras escuchaba lo que nuestra guía explicaba sobre las atrocidades que allí se perpetraron.


Yo iba con intención de llevar las cámaras y no hubo ningún problema al respecto eso sí, en un par de lugares estaba totalmente prohibido realizar fotografías lo cual escrupulosamente todos respetamos.

La visita que se realiza en los dos campos de concentración que forman el complejo dura más de cuatro horas, y durante la misma os aseguro que esta se realiza en un silencio sepulcral, y no es porque nadie haga especial hincapié en ello, creo que todos los que pisamos aquel lugar éramos conscientes de lo que allí se había producido y de algún modo tenías el corazón encogido. 


Aunswitch I es por donde comienza la visita, se trata de un complejo de barracones donde además de acoger a los prisioneros también se llevaban a cabo labores administrativas, el lugar había pertenecido al ejército polaco y ahora la Alemania nazi le daría otro "uso".

Y luego está Auschwitz II (Birkenau): Construido a partir de 1941 a unos 3 kilómetros del campo principal. Fue diseñado específicamente como una fábrica de muerte para cumplir con la llamada "Solución Final". Contaba con vías de tren directas al interior y cuatro enormes cámaras de gas con crematorios que utilizaban el pesticida Zyklon B.

La llegada a este segundo campo de concentración, de unas dimensiones gigantescas, se realizaba en un tren que accedía hasta el interior del campo donde acababan las vías. Las víctimas llegaban hacinadas en trenes de mercancías tras trayectos que podían durar días enteros sin agua ni comida. Al bajar en la rampa de Birkenau, los médicos de las SS realizaban una selección inmediata y separaban entre "aptos" y "no aptos". Estos segundos, engañados con la excusa de que iban a darse una ducha para desinfectarse, eran asesinados en cámaras de gas y posteriormente los cuerpos se llevaban a los crematorios donde se los hacía "desaparecer".


Y ahí me quedé un buen rato sentado en las vías del tren y pensando en los gritos, en el miedo y el terror de esas personas que no sabían cuál iba a ser su destino, separados de sus maridos, mujeres, hijos y la suerte que estos otros correrían.


No voy a entrar en detalles más escabrosos pero aquel es un lugar (yo al menos lo viví así), donde se respira DOLOR. 

Además de eso, yo al menos, me cuestiono cómo somos capaces de llegar a eso y que además estas cosas se repitan, de formas diferentes si se quiere, pero con un trasfondo similar.


En fin, de la visita a ese campo del "horror" y de las muchas fotografías que hice,  me quedo con esta que para mí representa el final del viaje para todos aquellos que llegaban hasta allí y antes de que los despojaran del mayor tesoro que todos tenemos, LA VIDA.

 

No os pongáis demasiado tristes, sí estás leyendo esto es porque cuentas todavía con esa vida de la que hablo y no has sufrido atrocidades de este tipo; toca seguir viviendo lo más feliz posible,  eso sí, sin borrar ni ignorar aquello que nunca debió suceder y que ojalá nunca se vuelva a repetir aunque esto último me parece una quimera.

  



domingo, 1 de noviembre de 2026

¿El pueblo más bonito de Alemania?

Tras haber disfrutado de un día completo en Colonia, la siguiente jornada nos iba a llevar a tres pequeños pueblos, pero todos ellos repletos de encanto. El último y donde además haríamos noche es del que os vengo a hablar y es que Rothenburg ob der Tauber está considerado por muchos alemanes, viajeros y revistas de viajes, como el pueblo más bonito de Alemania y razón no les falta.

Rothenburg posee un ambiente romántico con mucha historia y aunque el mismo fue víctima de bombardeos durante la Segunda Guerra Mundial, su núcleo interno apenas sufrió daños, conservando ese aire medieval de antaño. Rothenburg ob der Tauber es también conocido como el "Pueblo de la Navidad", y es que su mercadillo navideño es famoso en toda Alemania; el centro neurálgico de la localidad es, como no, la plaza del Mercado (Marktplatz).  Sin embargo es al final de la calle O.Schmiedgasse, cuando se llega a  la Plaza Plönlein donde se encuentra el lugar más fotografiado de Rothenburg ob der Tauber y normalmente el que os mostrara en imágenes cualquier búsqueda por internet.

De este lugar guardo una anécdota muy divertida y es que cuando nosotros llegamos por la tarde, salimos a dar un paseo ya con muy poca luz lo cual aproveché para hacer entonces algunas fotografías y justo en este lugar del que os hablo, como muy fotogénico, un fotógrafo americano resoplaba ya que en todo momento pasaba gente por el lugar y el imagino que quería una fotografía sin personas en el lugar. Yo acabé marchándome a otras zonas del pueblito y él allí quedaba con su mujer/pareja dándole apoyo moral.... jaajajaja. Al día siguiente yo iba a madrugar para entrar en el pueblo antes de que amaneciera y así lo hice, cuando pasé por el lugar en cuestión, volvimos a encontrarnos el fotógrafo americano y yo; respetando nuestros "tiempos" hicimos fotos tanto él como yo pero cuando yo ya tenía lo que buscaba, él se quedó allí buscando algo más que por lo visto no tenía todavía, el caso es que de repente apareció un grupo de jóvenes japoneses y las chicas sobre todo no paraban de hacerse selfies en el lugar.

A mí me dio la risa ya que la cara del americano era un poema, una mezcla de depresión y de enfado monumental mientras contemplaba la escena y el allí parado con su trípode y su cámara. Yo entonces antes de irme y con una leve sonrisa le dije en inglés "Es difícil, trabajar así, eh" y el me vio con rictus serio y me respondió, -¡Muuuuy difícil! 




miércoles, 28 de octubre de 2026

Ayer os explicaba  cómo el quinto día de ruta nos llevó por la mañana a la localidad de Arrás, pues bien, tras su visita entramos en Bélgica y con la idea de ir hasta lo que sería una de las tres localidades de todo el recorrido que ya conocíamos personalmente de años atrás, dicha ciudad es Dinant en la región belga de Namur.

Estamos ante una ciudad relativamente pequeña y construida básicamente a lo largo de las dos orillas del río Mosa y en la cual nació su ciudadano más célebre, estoy hablando de Adolphe Sax, inventor del  saxofón.

Lo más destacable de Dinant casi puede verse en la imagen que hoy comparto y que como en el día de ayer es una fotografía panorámica. 


Por un lado tenemos en lo alto esa ciudadela sobre un gran peñón y que hoy en día es un museo, luego está la colegiata de Notre Dame que aparece en el centro de la fotografía y finalmente a la derecha está ese puente sobre el río Mosa bautizado con el nombre de Charles De Gaulle y en el cual hay 28 esculturas de saxofones gigantes en honor del inventor antes mencionado.


A propósito de este puente, bautizado con el nombre del estadista francés, muy cerca de uno de sus extremos hay una gran estatua suya erigida en 2014 para conmemorar el centenario de un hecho que tuvo que ver con De Gaulle; el entonces teniente, fue herido en agosto de 1914 durante una batalla de la Primera Guerra mundial en la cual el joven oficial y sus tropas intentaban sofocar el ataque del ejército alemán.






  

martes, 27 de octubre de 2026

Ayer regresé de mi retiro de cinco días en el pirineo aragonés, ya os mostraré  fotografías, la verdad es que he disfrutado muchísimo estos días haciendo el cabra como a mí me gusta, para tomar bonitas imágenes. ¿Sabéis cuando un niño pequeño se enfada y pone caritas por algo que no le gusta? Pues esa fue mi cara ayer al mediodía cuando me monté en el coche para regresar a Barcelona y así se lo decía a mis chicas, “No quiero volver…”…. Jajajajaja, pero las obligaciones mandan.

Bueno, pero todo esto ya es otra historia, prosigo con la que os estaba contando y que es la ruta por media Europa que os estaba relatando en días anteriores.

Nos encontramos ya en nuestro quinto día y el último que pasábamos en tierras francesas. Nuestra primera parada iba a ser en la localidad de Arrás.  La imagen que hoy os comparto  muestra la Place des Héros (Plaza de los Héroes) y el Ayuntamiento con su campanario (Hôtel de Ville et Beffroi) de esta ciudad  ubicada en la región de (Pas-de-Calais), Francia. 

A nivel arquitectónico destacan las fachadas de estilo barroco flamenco con techos de dos aguas y soportales en la planta baja. El campanario (Beffroi) que forma parte del ayuntamiento mide 75 metros de altura y es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO dentro del conjunto de los campanarios de Bélgica y Francia.

La imagen está realizada con la técnica de unir varias fotografías verticales   (6 concretamente) para conseguir una panorámica que nos alcance para ver la plaza en su totalidad. 




miércoles, 21 de octubre de 2026

En el cuarto día de nuestra ruta vacacional íbamos a salir de Francia para adentrarnos en la vecina Bélgica, sin embargo antes de eso nos quedaban un par de paradas, la primera de ellas ya de buena mañana.

Habíamos hecho noche en Le Treport, una población marítima donde finaliza la región de Normandía y que justo al lado tenía como vecina otra más pequeña pero con cierto encanto y que deseábamos ver. Esta pequeña localidad de nombre Mers-les-Bains es conocida entre otras cosas por ser una importante estación balnearia que se puso de moda a mediados del siglo XIX gracias a la llegada del ferrocarril desde la capital parisina.


Sus famosas villas de la Belle Époque y el estilo Art Nouveau que la caracterizan se deben precisamente a ese turismo propiciado por la aristocracia y la burguesía parisina para sus baños de mar y que  conllevaría la construcción de estas villas de veraneo con fachadas sumamente ornamentadas, miradores acristalados, balcones de madera tallada y llamativas combinaciones de colores vibrantes.


Actualmente estamos ante un barrio residencial costero frente a la playa principal de Mers-les-Bains y que está totalmente protegido como Sitio Patrimonial Notable lo que obliga a conservar intactas sus características fachadas históricas.

Y para ejemplo aquí dejo esta esquina donde pueden apreciarse algunas de estas construcciones de bonitas formas y colores.





martes, 20 de octubre de 2026

Esa costa de piedra blanca

La costa de Alabastro es como se conoce a los más de 130 km existentes entre las localidades normandas de Le Havre y Le Treport, y dicho nombre fue acuñado por el poeta francés Aubry-Vitet a finales del siglo XIX por ese color blanco tan característico de las escarpadas paredes de este litoral.

Recorrer en coche esta franja costera es algo que ya habíamos realizado en un par de ocasiones, si bien en ambos casos realizando la ruta de norte a sur, esta vez sería al contrario.

 

Ir parando en los diferentes pueblos costeros que jalonan este tramo de costa francesa es una auténtica maravilla para los sentidos especialmente el de la vista, en todos ellos el denominador común son esos guijarros que conforman la gran mayoría de playas y que generan un sonido muy característico con el ir y venir de las olas.

Aquí os dejo a modo de ejemplo una de estas playas y donde además en la imagen puede apreciarse al fondo de la misma, una vista parcial de una de las localidades más importantes de la Alta Normandía, me estoy refiriendo a Fecamp, conocida mundialmente por un licor herbal llamado  "Benedictine" y que se obtiene a partir de 27 plantas y especias. La verdad es que me puse a investigar sobre este “brebaje” y tiene una historia muy curiosa, en otra ocasión la compartiré.





lunes, 19 de octubre de 2026

Primeras luces en Etretat

La llegada a Etretat había sido indescriptible, algo así como un recibimiento especial para decirnos que diez años sin pisar aquellas tierras y playas normandas había sido demasiado tiempo, mirar lo que os estáis perdiendo. Esa ausencia prolongada al menos lo compensamos haciendo dos noches allí, algo que tan solo repetiremos en otra ocasión durante todo el viaje.

 

Yo soy de madrugar ya lo sabéis y más en vacaciones, hay que aprovechar el tiempo, y si estás tan cerca de un lugar así de mágico con más motivo.

Llegué a la playa de noche y esperaba que el espectáculo de la tarde anterior se prolongara con un amanecer de esos que quitan el hipo, pero no fue así. Pese a ello, la emoción de capturar los primeros rayos del astro rey siempre es un motivo suficiente incluso para reflexionar sobre algo; un nuevo amanecer es un nuevo día de vida.


De entre las fotos que hice aquella mañana aquí os dejo esta del acantilado conocido como Porte d'Aval y de cómo los rayos solares comienzan a iluminar con ese color dorado los más de 70 metros de altura que tiene esa pared. Aprovechando que estaba cómodamente instalado, esperé a que alguien, madrugador como yo,  apareciera por el mirador superior del acantilado para hacer la fotografía y así os hacéis una mejor idea del tamaño del mismo.




El terror personificado

Q ué íbamos a realizar una ruta por Europa para las vacaciones estivales de este año estaba claro, y que visitaríamos lugares nuevos también...