Algo así había pensado yo esta semana y es que para dar la bienvenida al fin de semana guardaba esta imagen tomada en el que para muchos es el pueblo más bonito de la República Checa.
En el citado país centroeuropeo solo había estado en una ocasión y hace más de veinte años, fue una visita a su capital Praga, donde disfruté mucho y me quedé con ganas de más.
De este modo, el pasado septiembre durante una ruta por Centroeuropa decidimos pasar tres días por Chequia y entre los lugares programados para visitar estaba Bohemia y el pueblo de Ceský Krumlov del que cualquiera se hubiera enamorado. Su casco histórico gira en torno a su impresionante castillo y al trazado medieval de sus calles y edificaciones. Se trata de un pueblo coqueto no muy grande, pero de un encanto mayúsculo y hoy os dejo un trocito del mismo concretamente de una calle en la que sobresale la torre perteneciente a la iglesia de San Judoc.

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