jueves, 21 de abril de 2016

"Aires venecianos"

Elegante, esbelta, aerodinámica, son muchos de los calificativos que podríamos decir de esta embarcación  que como ninguna otra en todo el planeta, se asocia como símbolo de un lugar o en este caso de una ciudad, es la góndola.


Besos y abrazos.
Ger.


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Lloverá?


miércoles, 20 de abril de 2016

"Madrugar y su premio"

Me dice una buena amiga (de costumbres noctámbulas ella) que para que madrugo y me afano es fotografiar amaneceres si los crepúsculos también pueden ofrecer colores igual de hermosos.

Parte de razón tiene pero hay matizaciones que sin lugar a dudas considero importantes y me reafirman en mis hábitos matutinos, veamos. 
Creo que no hay mejor opción para fotografíar un buen amanecer así como una puesta de sol, que aquellos lugares que se encuentran en torno al mar y sin otra barrera natural que se interponga para la aparición, en muchos casos, de esos reflejos en tonos rojos, naranjas y amarillentos que vemos muchas veces en el firmamento.

En Galicia donde el sol se acuesta detrás del Atlántico, los crepúsculos tienen una belleza extraordinaria, sin embargo los amaneceres difícilmente suelen ser tan hermosos como los que se producen en toda la "costa Este" de la península ibérica, donde el astro rey se alza poco a poco sobre el “marenostrum”.

He aquí la principal razón de mis madrugones, pero hay una segunda razón que inclina mi elección por los amaneceres en lugar de las puestas de sol; por la tarde el bullicio, la gente, la vida ya lleva horas “contaminándolo” todo, sin embargo a primera hora de la mañana el silencio es un compañero de aventuras impagable y te muestra el mundo casi como en nuestros orígenes.


Y para ejemplo esta toma de la bellísima Toledo cuando acababa de despuntar el sol. Momento único al tener tanta historia y semejante belleza a mis pies. Simplemente extraordinaria la ciudad en esta “hora dorada”.



Besos y abrazos.
Ger.


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lunes, 18 de abril de 2016

"Venecia total"

Venecia es sin lugar a dudas un paraíso para un amante de la fotografía, inclusive para los que como yo somos más de paisaje, por supuesto. El factor humano lo tienes asegurado vayas por donde vayas, a excepción como yo hice en una ocasión, que aparezcas las 7 de la mañana a la Plaza de San Marcos y entonces la tienes toda para tí bueno y para otro chiflado por la fotografía como tu que también ha madrugado para buscar esa soledad y esas composiciones en las que no quieres que aparezca absolutamente nadie.

Pero Venecia no es solo gente, es también, reflejos, vida y por supuesto color, muchísimo color por todas partes; todo eso y un montón de costumbres y situaciones que solo aquí pueden darse por esa convivencia diaria y tan estrecha que se tiene con el líquido elemento que todo lo rodea.


La fotografía que hoy os dejo me  gusta mucho , tiene un poco de todo lo que representa Venecia; la tomé desde una esquina del mercado de Rialto, en su interior como puede apreciarse, allí hay una pareja de previsibles turistas “guardando” recuerdos con una cámara, la chica  de pantalones estampados y el hombre de los pantalones cortos diría que ya no son turistas de paso ni mucho menos el que transporta fruta en su embarcación, estampas del día a día, el agua, el canal… en fin, Venecia en estado puro. 

Besos y abrazos.
Ger.


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"El alba, la niebla y la dehesa"

No es un ecosistema que conociera mucho pero hace poco tuve la oportunidad de acercarme un poquito más a estas  llanuras donde las encinas y alcornoques son los reyes absolutos del reino vegetal.

Amanecía el día y una ligera niebla con las primeras luces de la mañana componían una escena diferente ante la calma de ese despertar lento de la fauna del lugar.

Un bonito recuerdo de un momento mágico en la dehesa.


Besos y abrazos.
Ger.


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miércoles, 13 de abril de 2016

"Campos de Castilla"

"La Mancha y sus mujeres... Argamasilla, Infantes,
Esquivias, Valdepeñas. La novia de Cervantes,
y del manchego heroico, el ama y la sobrina
—el patio, la alacena, la cueva y la cocina,
la rueca y la costura, la cuna y la pitanza—,
la esposa de don Diego y la mujer de Panza,
la hija del ventero, y tantas como están
bajo la tierra, y tantas que son y que serán
encanto de manchegos y madres de españoles
por tierras de lagares, molinos y arreboles.
Es la mujer manchega garrida y bien plantada,

muy sobre sí, doncella, perfecta de casada."



He aquí la primera estrofa del poema “La Mujer Manchega” perteneciente al libro Campos de Castilla de Antonio Machado, y muy acorde con la imagen de hoy. Unos campos estos, los castellanos, que me han sorprendido en esta primavera pues uno solo conocía ese color dorado y casi monocromático que presentan estas tierras sobre todo en la época estival que es cuando más las he frecuentado o al menos cruzado.



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lunes, 4 de abril de 2016

El charco, la paloma y el niño...

Todas las fotografías tienen su historia pero algunas son más fáciles de recordar que otras. Habíamos llegado a Florencia después de una mañana marcada por las fuertes lluvias y nos encontrábamos en mi lugar predilecto de la capital Toscana, la Piazza de la Signoria y más concretamente al lado de la “Logia dei Lanzi”.

A pesar de que el sol ya hacía unas horas que lucía en el cielo, las fuertes lluvias dejaron numerosos charcos, que todo hay que decirlo, para algunos siempre son fuente de inspiración y una gran tentación a la hora de conseguir reflejos.

Y así fue, encontré uno que me iba a las mil maravillas para tomar el reflejo del  “Palacio viejo”; me puse entonces con una rodilla en tierra preparándome para hacer la fotografía cuando entonces una de las varias palomas que había en la plaza, le da por meterse en el charco y con ello remover toda el agua del mismo;  pues nada, a esperar que el agua se calme del todo y ofrezca su aspecto cual si de un espejo se tratara.

De nuevo me dispongo a tomar la instantánea cuando por segunda vez otra, o la misma paloma, pisotea de nuevo el agua del susodicho charco   lo cual parecía ya un auténtico cachondeo. A todo esto los transeúntes, que no eran pocos, se quedaban viendo para mí sin saber muy bien que quería hacer yo con mi cámara apuntando a un charco de agua. Este pensamiento lo deduje yo por mi mismo, pero segundos más tardes me di cuenta de ello cuando entre el numeroso público que había en aquella zona, escuché una voz infantil que con la mayor inocencia le decía a su madre “¿mamá que hace ese señor….?”.  

Desde luego el chaval debía estar alucinando y no era  para menos teniendo en cuenta mi pose y que llevaba como dos minutos en la misma posición sin poder hacer la fotografía; sin embargo yo no podía dejar de reírme por el comentario del pequeño así como por la circunstancia de que aquellas palomas durante varios minutos, me vacilaron.

Finalmente con algo de paciencia conseguí mi propósito y ahora os muestro el resultado.


Una de mis mayores tentaciones fotográficas, los reflejos

Se para el mundo por un eclipse

B uenos días, miércoles ya, Hoy lo explico para aquellos que viven fuera de España, parece que en nuestro país en el día de hoy no va a suce...