Hay lugares que simplemente con evocarlos nos
transmiten casi de forma instantánea, sensaciones y recuerdos agradables
llenos de belleza.
Hace un par de semanas, por ejemplo, aprovechando
un viaje hacia el Pirineo francés, realicé una pequeña excursión para
contemplar las vistas de uno de los ibones más afamados por su belleza de toda
la cordillera pirenaica, el Ibón de Plan.
La primera parte del acceso al mismo es un tanto
"penoso", quizás si cuentas con un vehículo todoterreno, salvar los
14 kilómetros de pista forestal repleta de baches y piedras puede ser una
"aventura" divertida, pero con un vehículo normal y si además
eres un poco cuidadoso con el mismo a nivel de amortiguación, bajos, etc
(este soy yo), el paseíto resulta un tanto pesado. Además de esto, cabe decir
que el paisaje por dicha pista es prácticamente nulo con los que la ascensión
carece prácticamente de alicientes visuales.
Finalmente con el coche llegas a un pequeño refugio y donde
termina dicha pista forestal. Es ahí en la cuneta de la pista así como en una
pequeña explanada donde puedes aparcar el coche. A partir de este lugar hay una
pequeña excursión de unos 30 minutos a pie hasta llegar a la orilla del precioso ibón.
Una vez allí y en una mañana ciertamente gris, me
dispuse a disfrutar de la majestuosidad del lugar, tanto por las vistas
como por el silencio y la paz que se le presupone a un lugar así. Sin embargo el
disfrute duró poco ¿el motivo? lo que sucede tantas y tantas veces, falta de
respeto y de educación.
Los espacios naturales no son exclusivos de nadie y
todo el mundo tiene derecho a disfrutar de los mismos, eso sí, siempre
atendiendo a un mínimo de normas, en unos casos impuestas tal y como
sucede en los parques nacionales, y en otros entornos simplemente por
principios como el sentido común y el respeto.
Los niños, faltos de experiencia en general en todo lo
concerniente a la VIDA, no saben y desconocen algunos aspectos a tener en
cuenta, como era el caso, de cómo debe comportarse uno en la montaña pero para
eso deberían estar los padres, tutores,
etc. Los mismos deberían explicarles que por ejemplo no se tiran piedras al
lago como si quisieran lapidar el mismo, ni tampoco se grita desaforadamente como
si estuvieras poseído por un ente diabólico, y así algunas cosas más.
A pesar de todo, es un lugar realmente precioso.
Ger.
-Haz “click” sobre cualquier imagen y podrás verla a tamaño completo.